Autor: J Giorgi – 10.02.2026
El 17 de enero de 2026, en Asunción, Paraguay, se firmó el Acuerdo Interino de Comercio (ITA) entre la Unión Europea y Mercosur. Suscribieron el acuerdo Ursula von der Leyen, António Costa y los representantes de los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).
Este tratado no ha tenido una gestación fácil ya que se empezó a negociar hace dos décadas, pero se ha concluido con el acuerdo para crear una de las zonas de libre comercio más importantes del mundo.
BASES DEL ACUERDO
El acuerdo crea una zona de libre comercio que incluye una población total de 700 millones de personas, en la que se suprimirán los aranceles sobre el 91% de los productos que se venden en los países del Mercosur.
La libre circulación de mercancías beneficiará a ambas partes del Acuerdo. Por lo que respecta a la Unión Europea, la Comisión ha calculado que en el horizonte 2040 permitirá alcanzar:
- Un aumento de PIB de 78.000 millones de euros.
- Un aumento de exportaciones de 50.000 millones de euros.
- Un incremento de 600.000 puestos de trabajo.
Los beneficios económicos que obtendrá Europa se producirán en gran parte a expensas de Estados Unidos (que hasta ahora ha ejercido una fuerte influencia política y económica en la región) y China. Posiblemente el mayor perjudicado sea China, que compite en esos mercados por precio y ahora, debido al desarme arancelario, deberá competir con productos de superior valor a precios más bajos.
IMPORTANCIA GEOESTRATÉGICA
Aparte de los beneficios económicos, Europa obtiene también unos beneficios intangibles en el plano estratégico:
- Reduce su vulnerabilidad a las presiones políticas y económicas procedentes de Estados Unidos, que ya ha dejado de ser el gran aliado que fue desde la segunda guerra mundial.
- Diversifica su frágil cadena de suministro de elementos vitales, vinculados a las nuevas tecnologías, y hasta ahora controlados por Pekín.
Hay que señalar que, tan solo 10 días más tarde, Ursula von der Leyen y Antonio Costa suscribieron un segundo Acuerdo comercial con India, de una dimensión todavía mayor, y que será objeto de un próximo artículo. Ambos Acuerdos han dejado claro que Europa está marcando los hitos de un trayecto destinado a reescribir las relaciones de fuerza en la economía global. Trayecto cuya meta es establecer un nuevo gran bloque entre los dos gigantes que en estos momentos protagonizan la escena geoeconómica global. Estamos hablando de un claro desafío a ambas grandes potencias.
Un aspecto importante del Acuerdo con Mercosur se centra en la prevalencia de las normativas y estándares europeos en materias sensibles. Así, se establecen compromisos en diversas áeas, tales como:
- Cambio climático: Los países firmantes se obligan a colaborar en el control del cambio climático, implementando los Acuerdos de París, deteniendo la deforestación de aquí a 2030 y preservando la biodiversidad.
- Derechos de los trabajadores: el Acuerdo incorpora también cláusulas relacionadas con el derecho laboral, destinadas a evitar que las condiciones de trabajo de las personas se traduzcan en instrumentos para competir en costes.
- Derechos de la mujer: los países firmantes se comprometen a impulsar el papel de la mujer en la sociedad.
- Derechos de la infancia: los países firmantes se comprometen a establecer planes para erradicar el trabajo infantil.
En definitiva, la UE exporta su modelo regulatorio. Los productos chinos y norteamericanos, menos sujetos a normativas estrictas, tendrán que competir en un escenario en que las reglas del juego vendrán orientadas desde Europa que, de esta forma, obtendrá una ventaja competitiva y reputacional.
OPORTUNIDADES Y GANADORES EN LA UE
El Acuerdo con Mercosur abrirá nuevas oportunidades a empresas europeas para desarrollar negocios en la región. Desaparecerán los aranceles en Mercosur, proporcionando mayor competitividad y ahorrando a los productos europeos más de 4.000 millones de euros/año. Entre los sectores directamente más beneficiados podemos citar los siguientes:
- Automoción: Las exportaciones europeas de vehículos se liberarán de una pesada carga arancelaria, que actualmente se sitúa en el entorno del 35%.
- Maquinaria: La maquinaria en general también se beneficiará de reducciones significativas de aranceles, aunque no tan elevadas: entre un 14 y un 20%, según tipos de maquinaria.
- Industria textil, vestimenta y moda: millares de pymes europeas de estos sectores tendrán acceso a mercados hasta ahora prácticamente vedados por los elevados aranceles, que podían alcanzar cotas del 35% (por ejemplo, vestimenta, calzado de cuero, etc,).
- Industria química y farmacéutica: En este sector, dominado por las grandes marcas americanas, la industria europea se beneficiará de reducciones arancelarias del orden del 14%, lo que la situará en niveles claramente más competitivos.
- Industria agroalimentaria: También este sector abrirá nueva ventanas de oportunidad a los productores europeos. Oportunidades particularmente significativas en los casos del vino y bebidas alcohólicas (arancel 35%), quesos (28%), chocolate (20%) y aceite de oliva (10%). La Comisión estima que la industria agroalimentaria europea podrá aumentar sus exportaciones en cerca de un 50%.
- Productos con Denominación de Origen: la exportación de productos agroalimentarios europeos de alto valor añadido se beneficiará de la protección de más de 350 denominaciones de origen, eliminando competencias ilícitas que actualmente penalizan sus posibilidades en los mercados de destino. En el caso de España la salvaguarda se aplicará a 59 Denominaciones de Origen, entre ellas Aceite del Bajo Aragón, Baena, Antequera, Priego de Córdoba, Azafrán de La Mancha, Guijuelo, Jamón de Teruel, Jabugo, Idiazábal, Queso Manchego, Sobrasada de Mallorca, Turrón de Alicante, Polvorones de Estepa, Cariñena, Jerez, Jumilla, Ribera del Duero, Somontano, Rias Baixas, Ribeiro, Valdepeñas, Rueda, Cava o Pacharán Navarro.
- Otras industrias: El acuerdo favorecerá las exportaciones de un sinnúmero de otras industrias de menor volumen, originando otras tantas nuevas oportunidades a las pymes europeas. Muchas de estas industrias están gravadas actualmente por el Arancel Externo Común (35%).
- Concursos Públicos: Gracias al Acuerdo, las empresas europeas podrán licitar en concursos públicos de los países de Mercosur. Esto abre un mercado superior a los 10.000 millones de euros por año, con una fuerte tendencia ascendente. Los principales beneficiarios serán las empresas europeas del sector de infraestructuras.
- Tecnología: El acuerdo incluye disposiciones para facilitar el acceso al mercado de Tecnologías de la Información, lo que abre oportunidades para empresas europeas de software, plataformas digitales y servicios TI: servicios cloud, software para ingeniería y manufactura, ciberseguridad y, general, SaaS (Software as a Service) para empresas y gobiernos.
- Servicios profesionales: El Acuerdo facilitará la prestación de servicios en todos los ámbitos: como consultoría de gestión, marketing convencional y digital, ingeniería, servicios financieros, de inversión, de formación profesional y gestión, etc.
- Servicios legales: el aumento de transacciones comerciales y de empresas involucradas se traducirá en un aumento de la demanda de servicios de asesoramiento legal que, obviamente, implicará la necesidad de establecer alianzas entre operadores de ambos lados del océano para sumar los conocimientos de los respectivos marcos jurídicos.
- Transporte aéreo y marítimo: el aumento del intercambio comercial entre ambos lados del Atlántico implicará un aumento significativo del tráfico aéreo (personas y mercancías) y marítimo (mercancías).
- Protección de la Propiedad Intelectual: el Acuerdo prevé la protección de los derechos de propiedad intelectual europeos, lo que aporta seguridad jurídica a los países europeos. Se trata de una cuestión especialmente importante, si se tiene en cuenta que casi la mitad del producto interior bruto europeo lo aportan productos y servicios acogidos a las leyes de propiedad intelectual, en sus diferentes facetas, y que esos mismo productos y servicios representan casi el 80% de las exportaciones europeas.
Por otra parte, empresas europeas encontrarán oportunidades también en la importación de productos procedentes de Mercosur, sea para autoconsumo o para distribución.
- Materias primas críticas: El Acuerdo asegurará a Europa la cadena de suministro de materias primas críticas como litio, niobio, grafito y níquel, indispensables para la economía digital. Los compradores europeos conseguirán estos productos a un coste menor y, por otra parte, se asegurarán la cadena de suministro, reduciendo la dependencia de China, que hoy controla cerca del 80% del mercado global de tierras raras.
- Industria agroalimentaria: El Acuerdo propiciará la entrada en la Unión Europea de una gran variedad de productos agrícolas y ganaderos, creando nuevas oportunidades para los importadores locales.
PERDEDORES EN LA UE
Aunque la Comisión no lo reconoce explícitamente, es evidente que también habrá perdedores en Europa.
- Agricultura: algunos productos de la agricultura tradicional sufrirán el impacto de la importaciones desde Mercosur, perderán cuota de mercado y verán erosionados sus márgenes. Algunas pequeñas explotaciones familiares podrían no sobrevivir a la competencia de determinados productos en que los países de Mercosur se distinguen por una elevada productividad (arroz, azúcar, miel, etc.)
- Ganadería: exactamente la misma situación, particularmente por lo que respecta a la producción bovina y avícola.
El establecimiento de cuotas no bastará para proteger a pequeñas explotaciones familiares de baja productividad. El Acuerdo prevé limitaciones a la importación en Europa de determinados productos, tales como carnes de res y aves de corral (que no podrán exceder del 1,5 y 1,3% respectivamente de la producción anual europea), arroz, miel, etc. A este respecto, la Unión Europea monitorizará el desarrollo de los mercados. Además, dispondrá de una red de seguridad de 6.300 millones de euros para proteger a los agricultores europeos en caso de producirse disrupciones indebidas.
Sin embargo, agricultores, ganaderos y organizaciones ecologistas temen que, a pesar de las auditorías previstas en el Acuerdo, la Comisión no sea capaz de imponer en la práctica los estándares europeos de salubridad, sostenibilidad y bienestar animal. De ahí las fuertes movilizaciones que hemos visto en diversos países europeos con un peso significativo de los sectores agrícola y ganadero.
RATIFICACIÓN DEL ACUERDO
La Comisión Europea está trabajando para que la entrada en vigor del Acuerdo comercial se produzca lo antes posible, pero todavía queda camino por recorrer. Ahora el Acuerdo tiene que ser ratificado por el Consejo y el Parlamento Europeo.
En principio, el Consejo ha autorizado ya la aplicación provisional del Acuerdo, pero el Parlamento ha decidido (por muy estrecho margen) enviar el texto del Acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea, para que revise su compatibilidad con otros tratados de la UE y con la legislación europea. El TJUE deberá emitir una opinión legal vinculante y, de facto, deja en suspenso hasta entonces la ratificación del Acuerdo.
¿Y AHORA, QUÉ?
De momento, la Comisión y el Consejo han hecho su trabajo. Ahora queda por ver cuando el TJUE y el Parlamento harán el suyo.
Entretanto, es el momento para que las administraciones públicas y las empresas que puedan beneficiarse del Acuerdo empiecen a diseñar estrategias para captar y aprovechar las oportunidades.
- Las grandes y medianas empresas, especialmente las que aspiren a conseguir grandes volúmenes de negocio en los concursos públicos, deberán empezar a definir las líneas maestras de sus estrategias de acceso a los mercados Mercosur. Las primeras alternativas a evaluar para sustentar sus estrategias podrán ser las siguientes:
- Crear sus propias filiales en los países del bloque.
- Crear joint ventures con empresas locales para aprovechar su conocimiento de los mercados regionales y su mejorar su posicionamiento con respecto a los entes adjudicadores de los grandes concursos.
- Adquirir o tomar una participación significativa en empresas locales, con el mismo fin.
- Las pequeñas empresas y microempresas podrán optar entre:
- Establecer Alianzas con empresas locales.
- Ir de la mano de grandes o medianas empresas nacionales a las que puedan aportar el valor de sus productos/servicios.
Las oportunidades que surjan el día después de la plena entrada en vigor del Acuerdo favorecerán a las empresas que hayan sido capaces de adelantarse a sus competidoras y a los estados que hayan sabido allanar el camino a sus empresas. Hay una tarea que puede ser clave para el éxito de empresas grandes, medianas, pequeñas y microempresas: la elección de partners y la concreción de alianzas. Es una tarea que no se puede dejar para mañana. La búsqueda de candidatos locales debe comenzar hoy. En la mayoría de los sectores no habrá muchos disponibles. Y es posible que mañana ya estén comprometidos.
En esta tarea, especialmente para las pymes, es imprescindible la colaboración público-privada. Los diferentes gobiernos, a través de las representaciones diplomáticas locales, deberán adoptar una actitud proactiva para abanderar y dar soporte al aterrizaje de las respectivas industrias nacionales. Lo cual implica fundamentalmente:
- Identificar las nuevas oportunidades y proporcionar apoyo a las empresas nacionales para su explotación. Es posible que esta tarea requiera el refuerzo de las representaciones diplomáticas con personal experto para que la ayuda no se quede en un simple nivel informativo.
- Dar soporte a las empresas para identificar los posibles partners locales.
- Dar soporte a las negociaciones encaminadas a establecer las alianzas con los partners locales.

