El Motor de la Competitividad
Autor: J Giorgi – 16.11.2023
En física la energía se define como la capacidad para realizar un trabajo, es decir, la capacidad de un cuerpo para realizar cambios en sí mismo o en otros cuerpos. Por tanto, es la base de la acción. Existen diferentes tipos de energía (mecánica, eléctrica, nuclear, interna, etc.). También en las personas y en las empresas es la energía interna la que impulsa a la acción y, por tanto, es un factor clave para la competitividad.
Sorprende observar cómo la generalidad de las publicaciones de gestión empresarial no enfatiza o inclusive no contiene ninguna referencia al importante papel que la energía interna desempeña en el desarrollo de la competitividad empresarial.
Energía interna y competitividad
La competitividad de la empresa se sustenta sobre 4 pilares básicos:
- Recursos: el conjunto de los elementos básicos que la empresa necesita para realizar sus fines, y que pueden ser tangibles (RRHH, materias primas, productos intermedios o finales, equipos, recursos financieros) o intangibles (patentes, licencias de diversos tipos, know how, imagen, etc.)
- Capacidades: el conjunto de conocimientos y habilidades que la empresa precisa para gestionar sus recursos y desarrollar el producto/servicio final. Por tanto, al hablar de capacidades me refiero al nivel de gestión de la empresa, vinculado a su capital humano.
- Estrategia: el conjunto de planes que guían a la empresa hacia la consecución de sus metas a largo plazo, mediante el desarrollo de ventajas competitivas sostenibles que se cimentan sobre las oportunidades que surgen del entorno y los recursos y capacidades disponibles.
- Energía interna: el conjunto de fuerzas internas que originan una actitud de constante alerta o tensión competitiva, la cual permite maximizar las aptitudes proactivas y reactivas que constituyen un soporte indispensable para la competitividad.
Centrando el foco, la energía interna es el motor que impulsa el desarrollo de tres atributos consustanciales a la empresamascompetitiva:
- Creatividad: la creatividad tiene como punto de arranque la constante observación y análisis de los cambios que incesantemente se producen en el sistema competitivo externo y sus diversos actores: cadena de suministro, compradores, competidores y entorno político, económico, social, tecnológico y ambiental. A partir de esta observación, la creatividad consiste en anticiparse a los cambios del entorno (a veces, incluso forzándolos) o detectarlos en su fase más temprana, para explotar las oportunidades que surjan de ellos.
- Resiliencia: se entiende por resiliencia la capacidad de la empresa para reaccionar a las disrupciones procedentes del entorno, superarlas y, en su caso, aprovechar las oportunidades que se generan en cada disrupción para salir reforzada de ella.
- Eficacia: se entiende por eficacia la búsqueda incesante y la consecución de la excelencia en todos los niveles de la empresa. A corto plazo, es la base para optimizar los resultados de la gestión día a día y, a medio y largo plazo, un elemento esencial para el éxito.
Por último, no hay que olvidar dos cuestiones colaterales que acentúan la importancia de una vigorosa energía interna:
- La energía interna es un instrumento básico para optimizar la gestión de los otros tres pilares de la competitividad (recursos, capacidades y estrategias).
- La energía interna es necesaria también cuando la empresa se encuentre en una situación boyante, independientemente de las causas que la hayan llevado a tal situación. De lo contrario, la carencia de energía conducirá a la autocomplacencia y laxitud y, finalmente, a la pérdida de creatividad, eficacia y resiliencia. La empresamascompetitiva habrá dejado de serlo.
¿Dónde reside la energía interna en la empresa?
La energía debe estar presente en todos los niveles de la empresa, pero deber tener origen en el líder. A partir de éste, tiene que descender y permear todas las capas de la organización. Así se creará un conjunto de actitudes que configurarán un estado de permanente tensión competitiva. No es posible que una organización alcance un alto nivel de energía si el líder carece de ella.
En mi anterior artículo “Liderazgo” he identificado cuatro tipologías de líder. De todas ellas, el líder carismático es el que posee las mejores cualidades para transmitir la energía interna a la propia organización, siendo el que estimula al máximo la participación y el compromiso de todos los miembros del equipo
¿Cómo se puede incrementar la energía interna en la empresa?
Partiendo de la premisa anterior, el líder sí puede impulsar la mejora de la energía interna en la empresa, haciendo que se transmita e infiltre todas las capas de la organización. Las principales directrices a tener en cuenta para ello son las siguientes:
- Liderazgo: En física la energía interna se transfiere de un cuerpo a otro en forma de calor, ondas o trabajo. También en la empresa la energía que emana del líder tiende a descender y permear todas las capas de la organización, y cuanto más fuerte sea el liderazgo, más energía se trasladará a las capas inferiores.
- Participación y trabajo en equipo: fomentar la comunicación, el feedback y la participación de todos los niveles de la empresa, en sentido horizontal y vertical.
- Reconocimiento: reconocer y recompensar adecuadamente los logros del equipo.
- Cultura empresarial: estimular una cultura empresarial abierta y sin barreras, que fomente el mutuo respeto entre los miembros del equipo y su diversidad, equidad e integración (DEI – Diversity, Equity, Inclusion).
- Desarrollo profesional: ofrecer posibilidades de desarrollo personal y profesional, a través de la formación continua, asistencia a seminarios, eventos, etc.
- Bienestar y compatibilidad: ofrecer programas y alternativas encaminadas a mejorar el bienestar en el lugar de trabajo y su compatibilidad con la vida personal (horarios flexibles, trabajo híbrido o teletrabajo, bajas por maternidad, seguros de salud, gimnasios, etc.)..
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Al emanar del líder, la energía es un elemento intrínseco y diferenciador de cada organización. La empresa puede adquirir en el mercado sus recursos y capacidades, e incluso el diseño de sus estrategias, pero el líder no puede encontrar en el mercado soluciones alternativas para su propia carencia de energía. Precisamente por esta razón, la energía que emana del líder puede llegar a ser el elemento básico diferencial entre la empresamascompetitiva y las demás presentes en el mercado.

