EMPRESA Y SOCIEDAD: CSR y ESG

(Corporate Social Responsability y Environmental, Social, Governance)

Autor: J Giorgi – 14.04.2026

En las dos últimas décadas el poder de las grandes compañías ha aumentado exponencialmente, en detrimento del poder de los estados. El Observatorio de responsabilidad Social Corporativa ha calculado que cerca del 52% de las mayores economías mundiales están representadas por grandes corporaciones multinacionales, que en algunos casos alcanzan una dimensión superior a la de enteros países, como Austria, con más de 9 millones de habitantes y una economía avanzada. Y el proceso de acumulación de poder por parte de las grandes corporaciones sigue imparable, propulsado por la digitalización, sin que los estados dispongan de herramientas eficaces para detenerlo.

En estas condiciones no es de extrañar que las empresas se vean presionadas por dos vías:

  • La opinión pública en general que, especialmente en los países más avanzados, es cada vez más exigente con relación al comportamiento ético de las compañías.
  • Los stakeholders, que aspiran a participar en la creación de valor obtenido por las compañías.

La respuesta de los órganos de gobernanza, especialmente en las grandes corporaciones, se concreta en dos acrónimos: CSR (Corporate Social Responsability) y ESG (Environmental, Social & Governance). Se trata de conceptos estrechamente vinculados entre sí, que hacen referencia a la creciente vinculación de las empresas a temas que hasta hace poco se consideraban totalmente alejados de sus metas y objetivos. En algunos puntos se solapan ambos conceptos, aunque generalmente CSR se materializa en declaraciones de principios y valores, difícilmente cuantificables y comparables, con un enfoque eminentemente reputacional, mientras que ESG suele ir acompañada de referencias, hitos y métricas que permiten monitorizar los avances hacia las metas.

CSR y ESG inician un nuevo paradigma que se añade al concepto cásico de sostenibilidad en la empresa: la sostenibilidad social. La empresa ya no puede tener sus metas centradas en la satisfacción de las expectativas de sus accionistas. Debe elevar la mirada y responder a las expectativas de todos los stakeholders y de la comunidad en general.

CSR – CORPORATE SOCIAL RESPONSABILITY

Es un concepto muy amplio, que hace referencia al compromiso que la empresa adquiere con la comunidad. Compromiso a nivel de valores, que expresan el desempeño ético de la organización y se pueden materializar en varios niveles:

  • Responsabilidad laboral: Enfocada a establecer una serie de principios para asegurar un trato justo a los trabajadores, excluir cualquier práctica que pueda implicar explotación laboral, promover la diversidad e inclusión por género, raza, ideología, creencia, mejorar las condiciones laborales y económicas, optimizar los lugares de trabajo y las condiciones de higiene y seguridad, ofrecer planes de formación continua, etc. 
  • Responsabilidad ambiental: orientada a reducir la contaminación y las emisiones, apostar por la economía circular, optimizar la utilización de recursos, reducir la huella de carbono.
  • Responsabilidad social: que tiene por objeto contribuir al bienestar de la comunidad, trasladando una parte de los beneficios a programa de apoyo a causas sociales, educación, sanidad, cultura, etc.
  • Responsabilidad ética: que incluye actuar con transparencia y honestidad, con estricta observancia de leyes y normativas, evitando la corrupción y las prácticas abusivas.
  • Responsabilidad tecnológica: que implica impulsar y subvencionar programas de formación superior y de investigación a universidades, centros de investigación científica, etc.

ESG (ENVIRONMENTAL, SOCIAL & GOVERNANCE)

Es un concepto que se focaliza en tres aspectos de la práctica empresarial:

  • Ambiental: engloba la gestión dirigida a minimizar todas las externalidades que la actividad de la empresa traslada, directa o indirectamente, al medio ambiente. Dependiendo de cada situación en particular, puede requerir actuaciones tales como:
    • Reducir las emisiones contaminantes y de efecto invernadero
    • Reducir el consumo y la contaminación del agua
    • Reducir el consumo de energía y utilizar energías renovables
    • Reducir la contaminación del suelo (por fertilizantes, pesticidas, etc.)
    • Mejorar el tratamiento de los residuos, utilizar materiales reciclados, biodegradables, sin químicos tóxicos.
  • Social: hace referencia al impacto de la empresa en la comunidad, con posibles consecuencias a nivel de:
    • Relaciones laborales: salarios justos, prestaciones complementarias (fringe benfits), estabilidad laboral, posibilidades de ascenso, seguridad y salud en el trabajo, compatibilidad vida/trabajo, salud mental, no discriminación por razones de género, raza, creencias, edad (Diversidad, Equidad, Inclusión – DEI).
    • Relaciones con los clientes: productos de calidad, fiables, seguros y, en su caso, duraderos. Publicidad clara, verídica y transparente. Precio y condiciones de venta justos, no abusivos.
    • Relaciones con la comunidad: apoyo a programas educativos, culturales y sociales en general. Apoyo a colectivos vulnerables.
  • Gobernanza: se refiere a una nueva visión de la gobernanza, que ha sido bautizada con el nombre de stakeholders capitalism, centrada en el gobierno corporativo de la empresa, con posibles implicaciones a nivel de:
    • Composición y diversidad del Consejo de Administración
    • Composición y diversidad del equipo directivo
    • Políticas de retribución y reconocimiento de méritos
    • Amplitud y transparencia de la información a los stakeholders y público en general
    • Códigos internos de conducta

VENTAJAS PARA LAS EMPRESAS

  • Confianza: La confianza de los compradores en una marca es un valor intangible que adquiere la mayor importancia en tiempos caracterizados por la incertidumbre y el cambio continuo. CSR y ESG pueden contribuir de manera decisiva a cimentar relaciones de confianza, con implicaciones directas sobre la competitividad de las empresas. Se trata de una situación que se ha desarrollado en los últimos años y que todavía tiene ante sí un largo recorrido, paralelo al aumento de la exigencia de implicación social de la empresa, por parte de estratos cada vez más amplios de la población a escala global.
  • Diferenciación: la implicación social de la empresa constituye un elemento que contribuye a su diferenciación con respecto a aquellas que no son reconocidas por replicar los mismos valores. También en este caso el valor añadido de la diferenciación por la implicación social irá en aumento, en consonancia con la progresión de la madurez de los mercados.
  • Márgenes: Según un estudio realizado por compromisorse.com el 61% de los millenials están dispuesto a pagar más por empresas comprometidas con sus valores y tienden a rechazar aquellas que, en su percepción, no los comparten. Se trata de una cifra que ha experimentado un fuerte aumento en los últimos años y sin duda mantendrá una tendencia creciente en los próximos.
  • Recursos humanos: CSR y ESG contribuyen a optimizar el marco de las relaciones laborales y aumentar el nivel de satisfacción y compromiso de los trabajadores. 

CÓMO CONSTRUIR UNA EMPRESA SOCIALMENTE SOSTENIBLE

La construcción de una empresa socialmente sostenible implica actuar en la propia organización interna, en la cadena logística y a nivel público. Independientemente de las peculiaridades de cada empresa o sector, actuaciones típicas pueden ser las que se enumeran a continuación.

Nivel interno: deberá contemplar como mínimo dos actuaciones:

  • Código de buenas prácticas: El primer paso para construir una empresa socialmente sostenible es establecer un código interno que incluya los principios y valores CSR y ESG, según los hemos definido más arriba.  
  • Programa de Aplicación CSR y ESG: El paso siguiente será el desarrollo de un programa de aplicación de los principios y valores CSR y ESG en todos los procesos internos y en los productos finales. Este programa incluirá el conjunto de acciones a desarrollar, la periodificación de los hitos a alcanzar, las ayudas externas a recabar cuando sean necesarias y la evaluación de los costes. Dependiendo de su coste, el programa deberá ser incluido en el Plan Estratégico de la Empresa.

Cadena logística: el desarrollo de un programa integral de SCR y ESG requiere involucrar a los diferentes actores, aguas arriba y abajo de la cadena logística.

  • Proveedores: Es obvio que los proveedores de materias primas, productos intermedios y finales deben estar totalmente implicados en el Programa de Aplicación CSR y ESG. Cualquier fallo por parte de un proveedor será percibido por el cliente final como un fallo de la empresa. Lo cual exige establecer acuerdos formales entre ambas partes y un sistema de verificación que permita detectar cualquier irregularidad.
  • Distribuidores y compradores intermedios: Su contribución también es esencial para el éxito del Programa. Y también en este caso será necesario establecer acuerdos formales y disponer procesos de verificación que aseguren su cumplimiento.

Clientes finales y comunidad: De nada sirve la inversión en SCR y ESG si los avances de la empresa no llegan a conocimiento de los compradores, stakeholders y público en general. Por tanto, el Programa de Aplicación de SCR y ESG debe incluir todas las actuaciones necesarias para dar a conocer los avances a través de los hitos del Programa. Actuaciones que podrán abarcar:

  • Información: A través de medios de comunicación tradicionales, redes sociales, redes internas (stakeholders), folletos, manuales del producto, etc.
  • Producto: Es posible que la naturaleza de los avances ofrecidos al consumidor propicie determinados cambios en el producto, para acentuar su diferenciación con respecto a sus competidores. Estos cambios podrían materializarse a nivel del productos en sí, o de su envase y presentación.

REGULADORES Y PROPULSORES A NIVEL GLOBAL

En los últimos años, paralelamente a las demandas de sectores cada vez más numerosos e influyentes de la sociedad, hemos asistido a un número creciente de iniciativas, a niveles nacionales y supranacionales, para propulsar la sostenibilidad social de las empresas. Entre los ejemplos a nivel supranacional podemos destacar los siguientes:

Foro de Davos: en 2020 publicó el manifiesto por la sostenibilidad social, que establece la necesidad de que las empresas colaboren con sus stakeholders en la creación de valor compartido y sostenido. Asimismo, publicó la propuesta Measuring Stakeholder Capitalism Initiative, que intentaba objetivar la medición del nivel de sostenibilidad social de las empresas, para permitir el seguimiento de su evolución a lo largo del tiempo y su comparación con otras empresas.

Unión Europea: La Unión Europea ha sido especialmente prolífica en la publicación de normativas relacionadas con la sostenibilidad social de las empresas. Entre ellas, cabe destacar las siguientes:

Naciones Unidas: Han sido otro importante propulsor de CRS y ESG. Principales iniciativas:

  • United Nations Global Compact: iniciativa voluntaria (no regulatoria), con más de 20.000 empresas adheridas, de 160 países. Es la iniciativa más importante de la ONU en materia de CSR/ESG. Establece objetivos de desarrollo en derechos humanos, relaciones laborales, normas ambientales, normas anticorrupción. Un aspecto importante es que las empresas se obligan a reportar los avances (Communication on Progress).
  • Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS / Agenda 2030): Establece 17 objetivos globales vinculados a ESG, con horizonte 2030, centrados en clima, desigualdad, y gobernanza.
  • Principios de Inversión Responsable (PRI): dirigida a fondos de inversión, asset managers y aseguradoras. Promueve la inversión responsable, basada en ESG.
  • UNEP Finance Initiative: focalizada en la banca, persigue integrar la sostenibilidad en el sistema financiero.
  • Sustainable Stock Exchanges Initiative: promueve de implicación de las bolsas de valores en los principios ESG. Impulsa la sostenibilidad social por parte de las empresas cotizadas.

INCONVENIENTES DE CSR Y ESG

Como hemos visto, en los últimos años se ha desarrollado una pléyade de manifiestos, programas y normativas puntuales, aplicables a SCR y ESG. Pero la falta de una legislación global hace muy difícil el control de los mensajes publicados por las empresas al respecto. Frecuentemente las empresas se atribuyen méritos inmerecidos, utilizando la desinformación para ocultar realidades muy alejadas de las declaraciones publicadas en los medios, los envoltorios de los productos, etc. En 2020 la Comisión Europea llevó a cabo un estudio sobre la fiabilidad de las informaciones medioambientales facilitadas a los consumidores, que llegó a unas conclusiones preocupantes: el 53% de las informaciones analizadas por los autores del trabajo fueron calificadas de «vagas, engañosas o infundadas». Para representar esta sitación se ha acuñado el término greenwashing.

Mensajes de esta naturaleza tienen dos consecuencias:

  • A nivel de consumidor: se traducen en un engaño, lo cual es evidentemente un ilícito reprochable, cuando no directamente penable.
  • A nivel de competencia: distorsiona las libre competencia en el mercado, castigando (al menos a corto plazo) a las empresas que solo proporcionan información exacta, real y fundamentada.

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CSR y ESG han venido para quedarse. Día a día capas más amplias de la población del planeta serán más exigentes con relación a la implicación social de las empresas. La respuesta de las empresas solo puede ser una: construir sobre bases sólidas sus estructuras de sostenibilidad social. No serán esfuerzos baldíos. Los cambios profundos generados por las demandas de los consumidores y stakeholders en general abrirán nuevas e importantes ventanas de oportunidad. La empresamascompetitiva asumirá el liderazgo para adentrarse en ellas y tomar ventaja sobre sus competidores.