La empresa sin jefes
Autor: J. Giorgi – 21.05.2024
Brian J. Robertson publicó en 2015 el libro Holocracy – The Revolutionary Management System that Abolishes Hierarchy que plantea los principios de la holocracia y fija los criterios básicos para su aplicación en las organizaciones.
Qué es la holocracia
La holocracia es una estructura de organización que funciona sin una jerarquía definida, es decir, que el poder reside en todo el equipo en su conjunto. El término griego holos (ὅλος) significa todo. Sin embargo, una holocracia puede ser un todo o también una parte de un todo: una empresa en su conjunto o una determinada área dentro de una empresa.
A diferencia de la estructura clásica piramidal, la holocracia se basa en una estructura horizontal y su gestión se apoya en los siguientes principios:
- No hay un organigrama con unos niveles y unos puestos determinados, sino uno o más equipos sin jerarquías o cargos, que tienen establecidos unos objetivos.
- Cada equipo holocrático se autoorganiza, según un modelo de autogestión, para alcanzar sus objetivos: determina los roles, tareas y objetivos de cada miembro, con el consenso del propio interesado. Eventualmente, el equipo puede determinar también una parte variable de la retribución de cada miembro.
- Una microempresa puede consistir en un único equipo holocrático. A medida que crece su complejidad, se pueden generar nuevas células, con tareas y objetivos específicos. A su vez, cada célula se puede integrar en otra mayor, pluricelular, que corresponda a una determinada función dentro del conjunto de la organización. De esta forma se puede llegar a crear un ecosistema complejo, para adecuarlo al tamaño de la empresa. A partir de cierto grado de complejidad se hace necesaria una superestructura que gestione el ecosistema.
- En sentido inverso, a medida que se completan proyectos, se disuelven las células responsables de su implementación y los profesionales asignados a las mismas se reasignan a otras. Por tanto, la organización tiene una configuración básicamente dinámica, al contrario de la organización clásica, que se caracteriza por su estatismo, con una estructura y unos cargos perfectamente definidos y estables en el tiempo.
Cómo funciona la holocracia
Los pilares fundamentales para el buen funcionamiento de la holocracia son los siguientes:
- Autonomía de los miembros para desarrollar la tarea asignada por el equipo. Cada uno da cuenta de su trabajo al equipo y a su vez recibe la información del trabajo de todos los demás miembros. Participa, desde una base igualitaria, en la toma de decisiones y en la solución de conflictos. Esta autonomía se puede hacer extensiva a la modalidad de trabajo (presencial, a distancia, híbrido), que puede variar de acuerdo con el momento o fase de avance de la tarea.
- Interacción entre todos los miembros del equipo. Independientemente de los medios que proporciona la tecnología, esta interacción es particularmente intensa a escala humana en dos niveles:
- Informal, a través de un flujo persistente de comunicación, facilitada por la ausencia de barreras físicas (despachos, mamparas), y que tiene por objeto propiciar el intercambio de información, ideas y conocimiento.
- Formal, a través de reuniones, en las que participan todos los miembros del equipo o célula, y que tienen por objeto definir estrategias, asignar roles y tareas, evaluar el avance hacia los objetivos, intercambiar propuestas, resolver conflictos, desarrollar sesiones de brainstorming, etc.
- Corresponsabilidad en la toma de decisiones: todos los miembros de la célula participan en las decisiones que afectan al grupo y todos son igualmente responsables.
- Cooperación: aun cuando cada individuo tiene fijada su tarea, puede requerir la asistencia de otro miembro del grupo cuando precise el apoyo de un especialista, y viceversa.
- Transparencia absoluta, ya que cada miembro del equipo conoce en todo momento la situación en que se encuentra el trabajo de todos los demás, el grado de cumplimiento de los objetivos, las dificultades que van surgiendo y los cambios en las expectativas.
Cuando se puede aplicar la holocracia
En sus inicios, se pensó que la holocracia sería aplicable sólo a muy pequeñas empresas, especialmente start ups. De hecho, pronto la práctica ha demostrado que la holocracia puede ser el sistema ideal de gobierno de una microempresa o también de una célula generada en el interior de una empresa estructurada bajo un modelo de gobernanza tradicional..
Pero en los últimos años se han dado multitud de ejemplos que demuestran que la holocracia también puede funcionar como sistema de gobernanza en una organización de un tamaño significativo. De hecho, actualmente existen muchos ejemplos de empresas que funcionan exitosamente bajo sus principios, estructuradas como un ecosistema complejo y no jerarquizado de equipos, que pueden ser mono o pluricelulares.
Una de las más paradigmáticas es Zappos, una empresa que empezó vendiendo solo zapatos online y fue creciendo y ampliando su portafolio a bolsos, bisutería y complementos, hasta ser adquirida por Amazon en 2009. Zappos se ha ido transformando paulatinamente en una holocracia y hoy forma parte del selecto grupo de pioneros que cuentan con más de 100 células y más de 1000 profesionales funcionando bajo los principios holocráticos. Este enfoque le permite alcanzar mayores cotas de agilidad, adaptabilidad y capacidad de innovación, para responder rápidamente a los cambios de tendencia del mercado.
Zappos describe así las metas de su estrategia de gobernanza holocrática: nuestro objetivo es inspirar al mundo, demostrando que es posible ofrecer felicidad simultáneamente a clientes, empleados, proveedores, accionistas y comunidad, de una manera sostenible y a largo plazo.
Ventajas de la holocracia
La holocracia aporta una serie de ventajas a la organización, principalmente:
- Motivación: la autonomía de todos los miembros del equipo para el desarrollo de su trabajo, unida a la intensa interrelación, la participación en la toma de decisiones y la corresponsabilidad, crean un ambiente de trabajo caracterizado por un elevado nivel de motivación y compromiso.
- Eficacia: lo mismos factores que crean la motivación permiten dotar al equipo de una dinámica operativa con un elevado nivel de agilidad, flexibilidad y eficacia. Lo cual se traduce en una gran capacidad para revisar sobre la marcha los procedimientos y las estrategias, a fin de adaptarlos a las nuevas situaciones que se producen en el proceso de implementación.
- Innovación: el ambiente de trabajo abierto, desprovistos de estructuras y prácticas limitantes, proporciona una atmósfera inmejorable para liberar el potencial creativo de los miembros del equipo, propiciando la generación de nuevos enfoques y la innovación.
Inconvenientes de la holocracia
No todo son ventajas en la holocracia. Sus principales inconvenientes radican en los siguientes puntos:
- Indecisión: la falta de un líder puede producir indecisión ante una situación de crisis imprevista que exige un resuelto golpe de timón: precisamente el tipo de situaciones en que el líder puede resultar decisivo para reconducir al equipo por el camino hacia el éxito.
- Descontrol: la falta de una estructura jerarquizada limita las posibilidades de control de los individuos que autogestionan sus métodos, programas, horarios y modalidades de trabajo. En consecuencia, el número de miembros de cada equipo o célula no debe rebasar determinados límites, relativamente bajos, dependiendo del tipo de tarea a realizar.
- Costo de acceso: para una nueva empresa, o un nuevo proyecto dentro de una empresa existente, puede ser relativamente sencillo implantar un sistema de gestión holocrático. Sin embargo, para una empresa existente puede tener costos elevados transitar hacia una holocracia, ya que ello implica la necesidad de demoler estructuras jerárquicas y procedimientos que suelen estar firmemente consolidados en la organización.
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La holocracia permite maximizar, mejor que cualquier otro sistema de gobernanza, la agilidad, flexibilidad y capacidad de innovación, que suelen ser las principales armas competitivas de un equipo relativamente reducido.
Por otra parte, la holocracia proporciona puestos de trabajo altamente satisfactorios y gratificantes, algo cada vez más valorado por los profesionales.
Ambos factores unidos, necesariamente conducirán a la propagación de la holocracia como método de gestión de microempresas, células dentro de empresas gestionadas tradicionalmente y ecosistemas de células formando empresas de tamaño significativo.

