LA NUEVA MOVILIDAD URBANA

Yacimiento de oportunidades

Autor: J Giorgi – 04.06.2024

Al hablar de nueva movilidad nos referimos a un conjunto de nuevos planteamientos en la gestión de las áreas urbanas que tienen por objeto

Estos nuevos planteamientos se traducen en un abanico de estrategias que abarcan áreas muy diversas. Estrategias que en parte ya están en fase más o menos avanzada de ejecución, pero que se verán consolidadas, perfeccionadas y complementadas en los próximos años, por efecto de los avances de la tecnología y la creciente exigencia de soluciones de movilidad eficiente y sostenible por parte de la ciudadanía.

El propósito de este artículo es analizar dichas estrategias y obtener una panorámica de las ventanas de oportunidad que abren a las empresas ya instaladas en el sector y a posibles nuevos entrantes.

Estrategias para la nueva movilidad

Las estrategias encaminadas a configurar la nueva movilidad se mueven a lo largo de tres ejes fundamentales:

  • Transporte colectivo: es claramente más eficiente que el individual en términos de consumo de combustibles, emisión de contaminantes y gases de efecto invernadero. También lo es en términos de ocupación de la vía pública, permitiendo liberar espacio para reducir la congestión del tráfico. Por tanto, uno de los objetivos fundamentales de la nueva movilidad consiste en sustituir el uso de transporte individual por colectivo. Las medidas disuasorias al uso del vehículo privado son las soluciones más fáciles de aplicar pero, en última instancia, pueden hacer más difícil la vida en la ciudad. Es necesario que el ciudadano se sienta confortable al dejar su vehículo en casa, y para ello el transporte colectivo ha de ser realmente competitivo, es decir, el ciudadano debe poderlo elegir libremente como una alternativa más conveniente a su coche privado. Lo cual implica crear una red capaz de ofrecer ventajas en términos de ahorro de tiempo y costo. Esto se puede conseguir a través de una serie de actuaciones, principalmente las siguientes:
    • Mejorar los sistemas de transporte colectivo: (bus, tranvía, metro, tren de cercanías) aumentando frecuencia, puntualidad, celeridad y cobertura del territorio.
    • Integrar los sistemas de transporte colectivo para asegurar la disponibilidad de diferentes alternativas y de soluciones punto a punto en todo el mapa metropolitano, al tiempo que se puedan obtener determinadas sinergias desde el punto de vista operativo.
    • Complementar los sistemas de itinerario fijo con servicios a demanda para cubrir zonas y franjas horarias de muy baja actividad.
  • Transporte individual: asumiendo que no es posible suprimir por completo el transporte individual en las ciudades, el objetivo de los poderes públicos se centra en aminorar su uso, reduciendo el tráfico vehicular. Para ello, independientemente de las soluciones disuasorias y de la mejora del transporte colectivo, en los últimos años se están promocionando soluciones tendentes a popularizar el uso compartido del coche y de los VMP (Vehículos de Movilidad Personal, tales como bicicletas, patinetes, etc.).
  • Planificación urbana: la planificación de las ciudades se tiene que adaptar a las exigencias de la nueva movilidad, para lo cual tiene que progresar en las siguientes líneas maestras:
    • Urbanismo: diseño de ciudades con áreas o barrios más compactos y sostenibles, planificando la disponibilidad de servicios esenciales de modo que estén accesibles en un recorrido a pie, para limitar las necesidades de transporte mecanizado.   
    • Redes prioritarias para imprimir mayor celeridad al transporte sostenible de superficie: autobuses, tranvías y VMP.
    • Limitaciones de acceso o aparcamiento y, en el límite, establecimiento de peajes a vehículos privados de no residentes en zonas céntricas, especialmente congestionadas. Lo cual tiene que ser compatible con la disponibilidad de vías de acceso y zonas de descarga para los vehículos de reparto, una necesidad creciente debida al auge imparable de las compras on line con entrega a domicilio.

Oportunidades que aporta la nueva movilidad       

A partir del análisis de las estrategias encaminadas a configurar la nueva movilidad, podemos identificar nuevas oportunidades de negocio en las siguientes áreas:

  • Medios de transporte colectivo: en general, el sector se caracteriza por su madurez, con tecnologías consolidadas y proveedores de vehículos de transporte fuertemente establecidos, lo que configura un escenario básicamente estable y de difícil acceso. Por lo que respecta a los proveedores de medios transporte tradicionales, las principales transformaciones se pueden producir en el ámbito de adquisiciones y fusiones, impulsadas por la búsqueda de economías de escala y mayor poder de mercado. Sin embargo, aún existen áreas en las que la tecnología, así como las normativas y regulaciones, tienen margen para evolucionar, configurando nuevas oportunidades, tales como:
    • Autobuses con combustibles alternativos: el tránsito desde los autobuses tradicionales con motor de combustión a los eléctricos es imparable y a la vuelta de pocos años la mayor parte de las flotas estarán propulsadas por baterías eléctricas. Sin embargo, razones económicas y geoestratégicas podrían revitalizar la demanda de motores de combustión funcionando con combustibles sostenibles (hidrógeno verde, biometano, gas sintético). Por otra parte, la evolución de la tecnología puede facilitar la difusión de soluciones aún en fase de desarrollo, como la pila de combustible. Todo lo cual configurará nuevas oportunidades para las empresas pioneras.
    • Autobuses y tranvías con conducción autónoma: las nuevas tecnologías permiten que muy pronto podamos ver circular en nuestras ciudades autobuses y tranvías con conducción autónoma, lo que abre nuevas ventanas de oportunidad a las empresas fabricantes de estos medios de transporte y a especialistas en el desarrollo de sistemas de conducción autónoma.
    • Minibuses de última milla: se trata de un tipo de vehículo cuya demanda crecerá para dos aplicaciones: acceso al casco histórico de las ciudades y servicios a demanda en zonas periféricas de baja demanda de transporte colectivo. Es un mercado con una oferta aún no consolidada y, por tanto, abierto a nuevos entrantes. Por otra parte, es probable que los sistemas de conducción autónoma penetren especialmente por este tipo de vehículos, destinados principalmente a operar en zonas céntricas, liberadas de tráfico, relativamente poco extensas y donde la velocidad debe ser poco superior a la peatonal. Todo lo cual configura el marco ideal para los primeros pasos de los sistemas de conducción autónoma, abriendo oportunidades a las empresas pioneras.
    • Reutilización de los medios: la rápida introducción del bus eléctrico va a crear un stock importante de unidades con motor de combustión retiradas del servicio. Este stock está compuesto en buena parte por vehículos de tecnología plenamente actualizada y con un elevado kilometraje de vida útil por delante, lo que abre una ventana de oportunidad para su exportación hacia países con menores exigencias ambientales.
  • Gestión de los medios: abarca el despliegue de todas las estrategias dirigidas a optimizar el uso de los medios e imprimir competitividad a la oferta del transporte colectivo. Estas estrategias avanzan rápidamente en las siguientes líneas, que todavía pueden conformar nuevas oportunidades a proveedores de equipos, sistemas y aplicaciones:
    • Sistemas inteligentes de gestión del tráfico: sistemas de prioridad semafórica para el transporte público, comunicación de vehículo a vehículo (V2V) y de vehículo a infraestructura (V2I), seguridad y vigilancia, monitoreo y operación de flotas, análisis y predicción de datos para minimizar las interrupciones del servicio por causas de congestión de tráfico y fallos en los vehículos etc.
    • Aplicaciones móviles que facilitan información en tiempo real sobre horarios y estado de aproximación del transporte colectivo e integran en una única interfaz la gestión de diversos sistemas a nivel usuario (del tipo de Moovit, Citymapper, etc.), sistemas de pago multimodal integrado, etc. (MaaS: Mobility as a Service).
  • Operación del transporte colectivo: el sistema concursal vigente establece condiciones y límites temporales a las concesiones de transporte colectivo que difícilmente pueden ser asumibles por pequeñas empresas. Lo cual tiene dos consecuencias:
    • A nivel de operadores del servicio: el mercado tiende a concentrarse progresivamente en manos de grandes operadores, por lo que asistiremos a procesos de fusiones y adquisiciones entre las empresas del sector. Tales procesos rebasarán las fronteras nacionales, dando lugar a la consolidación de grandes grupos transnacionales de transporte colectivo.
    • A nivel de proveedores de vehículos, equipos y sistemas: el auge de los grandes grupos de transporte colectivo aumentará su poder de negociación, disminuyendo el de los proveedores de vehículos, equipos fijos (cargadores de baterías) y equipos embarcados (aire acondicionado, puertas automáticas, rampas de acceso, sistemas de gestión de flota, sistemas anti incendio, etc.). Lo cual implicará la desaparición de pequeños fabricantes y la formación de grandes grupos también a nivel de proveedores de vehículos, equipos fijos y embarcados. La reconfiguración de la oferta se producirá a nivel transnacional y obviamente generará ganadores y perdedores.
  • Transporte individual: las políticas encaminadas a mejorar la calidad del aire y liberar la ocupación de la vía pública, unidas al desarrollo de nuevas tecnologías abrirán nuevas oportunidades a los proveedores de equipos y servicios en las siguientes áreas del transporte individual:
    • Coche eléctrico: la rápida difusión del coche eléctrico se ve frenada por la falta de una suficiente infraestructura de carga de baterías, lo que conlleva la necesidad de multiplicar las áreas de recarga en puntos estratégicos de la ciudad.
    • Coche con motor térmico: como ya hemos visto en relación con los autobuses, también para los coches es probable que razones económicas y geoestratégicas puedan revitalizar la demanda de motores térmicos impulsados por combustibles sostenibles (hidrógeno verde, biometano, gas sintético), así como otras soluciones aún en fase de desarrollo, como la pila de combustible.  
    • Coche autónomo: todo apunta a que el coche autónomo se generalizará muy pronto en nuestras ciudades, lo que abre nuevas ventanas de oportunidad a las empresas fabricantes de vehículos y especialistas en el desarrollo de sistemas de conducción autónoma.
    • Medios aéreos: en los próximos años asistiremos a la difusión de drones-taxi, especialmente indicados para el traslado rápido individualizado de pasajeros entre el centro de grandes ciudades y determinadas zonas del extrarradio. Hoy en día ya existen vehículos de esta clase, como el velocopter,  que está previsto empiece a operar dentro de este año en París y Roma, entre el centro de la ciudad y los aeropuertos. El velocopter realizará en 10-15 minutos un trayecto que en coche puede tomar de 1 a 2 horas. Casi no produce contaminación atmosférica, ya que está propulsado por energía eléctrica en fase de vuelo, y su contaminación acústica es mínima (resulta prácticamente inaudible a partir de unos 120 metros). Es previsible que la demanda de esta clase de transporte crezca rápidamente, lo que abrirá ventanas de oportunidad para nuevos proveedores de drones-taxi y nuevos operadores del servicio.
    • Servicios de coche compartido: en los próximos años asistiremos al crecimiento sostenido de servicios de coche compartido, tales como el Carsharing (servicio gestionado por empresas que disponen de una flota de vehículos en puntos estratégicos de una gran área metropolitana, disponibles en alquiler para desplazamientos puntuales), Carpooling (solución colaborativa para desplazamientos concurrente en la que dos o más personas comparten coche en un determinado trayecto). También aquí se consolidará una importante oferta de proveedores del servicio y desarrolladores de aplicaciones de gestión.
    • VMP compartidos: también asistiremos al incremento de la demanda de bicicletas y patinetes para uso compartido, equipados o no con propulsión eléctrica, gestionados por aplicaciones de móvil y que pueden incluir o no puntos fijos de recogida y entrega (docked y dockless, respectivamente). Este incremento de demanda abrirá nuevas oportunidades a los operadores de los servicios y a proveedores de equipos y aplicaciones.
  • Planificación urbana: la adecuación de las ciudades a la nueva movilidad requiere importantes intervenciones a nivel de planificación urbana, lo que proporcionará oportunidades a las empresas especializadas, desde servicios de consultoría y planificación de smart cities, estudios de arquitectura, empresas de ingeniería, desarrolladores inmobiliarios, etc. Todas estas empresas podrán encontrar nuevas oportunidades en el rediseño de áreas urbanas y en el desarrollo de áreas residenciales, comerciales y recreativas de alta densidad, orientadas a minimizar las necesidades de transporte interior mecanizado (TOD: Transport Oriented Development).

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La Nueva Movilidad es un instrumento fundamental para responder a la creciente exigencia social por vivir en entornos más saludables y sostenibles. Las estrategias y normativas locales, nacionales y supranacionales, empujan en esa misma dirección. En consecuencia, las inversiones de los poderes públicos en movilidad urbana necesariamente tenderán a incrementarse significativamente en los próximos años, ampliando el mercado a proveedores de medios, equipos y sistemas relacionados con la movilidad, así como a operadores del transporte urbano.

Como hemos visto en este artículo, se trata de sectores maduros, pero aún con espacios en fase de crecimiento y evolución, por la emergencia de nuevas tecnologías y las previsibles intervenciones a nivel político. Espacios que brindan nuevos horizontes a la empresamascompetitiva para orientar sus estrategias de desarrollo y crecimiento.